
Como casi todos los aparatos electrónicos, la fotografía también dispone de mandos para disparar a distancia. Así podemos disparar una fotografía sin la necesidad de tocar la cámara, puede parecer algo fuera de lugar hoy en día cuando damos tantas vueltas a todo antes de fotografiarlo, pero son muchas las ocasiones en las que bien por la posición de la cámara, por la de las luces o el attrezzo que estamos utilizando para realizar la toma nos impide poder tocar el botón disparador con nuestros dedos.
Quizás os pueda parecer un poco complicado que nos surjan estos problemas, pero bien imaginaos que estamos que estamos realizando una toma cenital, con nuestra cámara colgada de una barra de una jirafa y evidentemente no tenemos un brazo superlargo ni transparenté (que no haga sombra en la toma), este sería un caso en el que necesitaríamos un mando disparador, aunque también existe la posibilidad de tener la cámara conectada a un ordenador portátil con un software que nos permite disparar la cámara desde el (con lo que no necesitaríamos ni cable disparador, tan solo un receptor de la señal instalado en la cámara).
También es utilizado cuando, sin necesidad de que sea una foto que necesite mucho tiempo, un simple apoyo en la cámara haga que esta se mueva y podamos dañar el trabajo, por lo que disparamos con el mando a una distancia prudencial de la escena.
Existen muchos tipos de disparadores, pero la mayoría corresponden a la marca de la cámara que utilicemos (sin necesidad de poder elegir), ya que algunos accesorios son exclusivos y no valen para distintas marcas.
El trípode es un accesorio muy común, diríamos que tan común como necesario ya que aunque no tengamos previsto su utilización son muchas las ocasiones en las que nos facilita el trabajo, aunque también tienedetractores ya que son muchos los especialistas de la imagen que reniegan de el con el argumento de que les impide acercarse, moverse e interactuar con el sujeto u objeto que van a fotografiar.

(tripodes para camaras compactas)
Normalmente se suele usar en fotografía de bodegón, ya que nos interesa tener varias tomas iguales y la única manera de conseguirlo es sin mover la cámara de sitio. Hay quien lo usa para fotografía de retratos en serie, desde mi punto de vista en ese momento probablemente se estén multiplicando el trabajo puesto que cada sujeto tendrá una altura distinta por lo que tendríamos que mover y colocar el trípode en distinta altura en cada fotografía.
Una de sus utilidades sin discusión, es en las fotografías de larga exposición, bien sea por su falta de luz (como hemos hablado en los artículos de fotografía) o bien por querer obtener una imagen de un lugar con movimiento largo. La mayoría de los fotógrafos necesitan un trípode cuando la velocidad baja de 1/30 aproximadamente.

(tripodes y monopies para camaras reflex o de gran formato)
La velocidad de obturación se puede definir como el tiempo que el obturador permanece abierto, y por lo tanto el tiempo que esta expuesta nuestra película o sensor digital a la luz de la escena. Manualmente podemos determinar la velocidad que queremos en nuestra imagen, el tiempo se mide en segundos, se ve representada con los siguientes tiempos de exposición:
30´´(30s) 15´´(15 s) 8´´(8 s) 4´´(4 s) 2´´(2 s) 1´´ (1s) 1/2 1/4 1/8 1/15 1/30 1/60 1/125 …
Así pues, cuanto más rápida (o baja) sea la velocidad podremos captar escenas en las que el objeto o sujeto que aparezca congelado (siempre que las condiciones de luz nos lo permitan), aunque su movimiento en realidad sea muy rápido. Como podemos ver en los ejemplos, un aplauso o tiras de papel en el aire.


Por otro lado, también podemos realizar fotografías a velocidades lentas (o altas); serán en las que el obturador permanezca abierto durante bastante tiempo (fotográficamente hablando, puesto que una foto normalmente se toma entre 1/60-1/125seg). Con esta técnica podremos captar luces, objetos con estelas, con movimiento o efectos especiales. Para ello es recomendable utilizar tripode.


Por último, aunque no en todas las cámaras, es importante citar el modo B de exposición, mediante el cual seremos nosotros mismos los que controlaremos el tiempo que queremos mantener abierto el obturador (bien manteniendo pulsado un botón durante el tiempo de exposición o pulsándolo para abrir y para cerrar el obturador). Se suele utilizar para realizar fotografías de noche, en las que la exposición necesaria pasa a ser de minutos o incluso horas.
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