Ya sabemos como volver pasos hacia atrás por si alguna acción nos sale mal, para ello utilizaremos el panel historia, pero este también nos permite guardar la imagen como tal, en una llamada "instantánea" y seguir trabajando con ella de manera que en un futuro podamos volver a ese estado anterior, nos sirve en caso de que queramos hacer pruebas con un documento, así tendremos a la vista varias opciones y no tendremos que volver al estado inicial si no conseguimos lo que queremos.
Tenemos dos opciones para crear una instantánea, una de ellas es clickear en el menú del panel historia > Nueva instantánea, aquí nos da la opción de elegir las capas que queremos que se tengan en cuenta a la hora de "tomar" la instantánea

La otra opción es hacer click en el icono con forma de cámara de fotos que se encuentra en la parte inferior del panel de historia.

La instantánea aparece debajo de la toma del original que podemos ver en la zona superior del panel historia. Para eliminarla tan solo tendremos que hacer click con el botón derecho encima de su imagen y clickear en eliminar. Podemos tomar tantas instantáneas como queramos durante la elaboración o retoque de nuestro archivo, pero una vez lo cerramos aunque guardemos con instantáneas creadas estas desaparecerán cuando volvamos a abrir el archivo.

Lo primero que debemos hacer al comenzar a trabajar con Excel una vez abierto el programa y antes de hacer nada, es guardar nuestro libro y darle un nombre.
Sí, vamos a comenzar siempre guardando un libro vacío.
Hacemos esto para habituarnos a dar nombres descriptivos a los documentos y para poder ir guardando de manera instantánea nuestro libro conforme vamos avanzando en nuestro trabajo, evitando de este modo, perder parte o la totalidad del trabajo realizado si, por algún motivo, propio o ajeno, el programa deja de funcionar. Son comunes los bugs de software o problemas de hardware que pueden colgar Excel, un inesperado corte en fluido eléctrico, el cerrar el programa o apagar el ordenador por despiste,… puede dar al traste con horas de trabajo.
Para guardar un documento por primera vez basta con hacer click con el ratón en el icono de un diskette de la barra de acceso rápido de la barra de títulos. Obtenemos la misma funcionalidad con la combinación de teclas Ctrl + G, o en el menú archivo, opciones Guardar o Guardar como.
Al hacerlo aparece el menú de dialogo Guardar como que nos permitirá elegir la carpeta donde vamos a guardar el Libro y el nombre que queremos asignarle.

Le asignamos un nombre al archivo y lo guardamos en una ubicación dentro la unidad correspondiente.
Comenzamos a trabajar y pasados, digamos 10 minutos, tenemos elaborada una parte bastante importante del documento en el que estamos trabajando. En ese momento sería conveniente, volver a guardarlo, sustituir ese archivo que tenemos vacío, por esta versión que contiene el trabajo ya algo adelantado. Simplemente hacemos click en el diskette de la barra de acceso rápido, o pulsamos la combinación de teclas Ctrl + G o Archivo -> Guardar.
La nueva versión se guardará de forma instantánea.
Cada cierto tiempo vamos haciendo lo mismo. De este modo conseguiremos no perder nunca el trabajo realizado.
Ahora bien supongamos que ya hemos acabado el libro y queremos tener dos copias del mismo, como respaldo o back up.
La primera versión la guardamos como hasta ahora: click en el diskette de la barra de acceso rápido, ó pulsando la combinación de teclas Ctrl + G ó Archivo -> Guardar.
Pero la segunda hay que hacerla desde el menú Archivo, opción Guardar como: Archivo -> Guardar como.
Hay que hacer constar que la primera vez que se guarda un documento, las opciones Guardar y Guardar como son equivalentes, pero después de asignado un nombre al documento ya no lo son: la opción Guardar (click en el diskette o Ctrl +G o Archivo -> Guardar) almacena instantáneamente el documento sin pedirnos nombre y ubicación, mientras que la opción Guardar como (Archivo -> Guardar como) nos lo pedirá siempre (si ya lo tiene, podremos ponerle uno distinto).
Supongamos ahora que ya hemos concluido el documento, tenemos las copias de seguridad que necesitamos, etc. Queremos comenzar un nuevo documento. No es necesario cerrar Excel y volver a abrirlo para encontrarnos con nuestro libro de hojas de cálculo vacío.
En primer lugar, cerraremos el documento (ojo, el documento no el programa). Para ello elegimos la opción Cerrar del menú archivo (Archivo -> Cerrar).
Ahora basta con ir a la opción Nuevo del menú Archivo (Archivo -> Nuevo). Aparece un nuevo cuadro de diálogo en el que podemos cargar plantillas predeterminadas. En nuestro caso elegimos, Libro en blanco -> Crear.

Supongamos ahora que lo que queremos, tras tener cerrados todos los documentos es recuperar algún archivo ya guardado. Nos encontramos con dos opciones: si se trata de un archivo reciente o no.
Nuestro hola Mundo tiene en Word más sentido aún si cabe al tratarse de una aplicación procesador de textos.

Una vez iniciado el programa y habiéndonos familiarizado un poquito con el entorno de trabajo de word, lo primero que hemos de hacer es guardar el documento. Sí, aún no hemos escrito nada, y el documento está vacío, pero al grabarlo por primera vez le daremos un nombre, y luego ir haciendo copias según nuestro documento aumenta es tan fácil como pulsar las teclas CTRL+G, hacer click en icono de un diskette en la barra de herramientas de acceso rápido o Pinchar en el Botón de Office -> Guardar, con lo que evitaremos el riesgo de perder todo el trabajo realizado si por cualquier motivo el programa se cierra inesperadamente.
Vamos a empezar nuestro primer documento, para ello simplemente empezaremos a escribir en el teclado del ordenador.
Cuando tengamos un textito escrito podemos irle aplicando formatos, insertando imágenes, etc. Es decir, es muy conveniente escribir primero todo el texto (o hacerlo en generosos bloques) y luego seleccionar el texto y aplicarle el formato que deseemos.
Cuando ya queremos dejar de trabajar con nuestro documento de word, con o sin el documento acabado, primero lo guardamos (recuerda CTRL+G) y luego vamos a Botón Office -> Salir de Word (también podemos darle a Botón Office -> Cerrar, para salir de nuestro documento pero no de Word). En caso de que se nos olvide guardar antes el documento, el programa nos avisará de si queremos guardar últimos los cambios realizados.

Para abrir un documento que tenemos guardado, simplemente iremos a Botón de Office -> Abrir y en el cuadro de diálogo que aparece elegimos nuestro archivo. También lo podemos hacer con el atajo de teclado CTRL+A.
TAGS: word, guardar, salir, abrir

Bien, lo primero que haremos será guardar el documento, aunque aún no hemos escrito nada. Le daremos un nombre y lo almacenaremos en el disco duro. Así luego, podemos irlo grabando cada cierto tiempo más rápidamente y no perderemos el trabajo que llevemos hecho.
Para guardar un documento en word por primera vez, pinchamos en Archivo -> Guardar como...
También podemos hacer la combinación de teclas Ctrl+G.
En ambos casos nos saldrá el mismo cuadro de diálogo, algo similar a esto.

Escribimos el nombre que queramos para nuestro documento y damos en el botón de guardar.
Después, comenzamos a trabajar con word, escribiendo el texto, dándole formato, insertando imágenes, etc.
Es muy recomendable, cada poco tiempo ir almacenando en el disco lo que llevamos hecho, para que, en caso de un cierre inesperado del programa (debido a un corte del fluído eléctrico, un error de hardware o software, virus, etc) no de al traste con horas de trabajo.
Para ello, pulsamos de nuevo la combinación de techas Ctrl+S, o bien, Archivo->Guardar. Ahora no aparecerá el cuadro de diálogo anterior, sino que automáticamente se almacenará el documento con el nombre que le dimos la primera vez.
TAGS: word, guardar documento, atajo de teclado
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