Entre todas las opciones que photoshop nos ofrece para poder manipular nuestras imagenes y hacer que estas sean mas visibles y con una mejor calidad o con efectos que nosotros queramos conseguir, estan las opciones que hacen que nuestras fotografias parezcan de otra epoca, en tutoriales anteriores aprendimos una fórmula para cambiar nuestras imagenes de color a blanco y negro.
En esta ocasión haremos un virado en la imagen, literalmente virado significa segun la Real Academia de la Lengua Española: 1. tr. En fotografía, sustituir la sal de plata del papel impresionado por otra sal más estable o que produzca un color determinado. Para que todos lo entendamos, seria una fotografia en blanco y negro que toma unos tonos o colores diferentes a los del blanco y el negro, normalmente el virado más común es el virado a sepia, un tono que suele ir muy bien a las imagenes y les da una calidez distinta.
Primero tendremos que elegir una fotografia a la que supongamos este efecto la vendra bien,
Archivo > Abrir > Examinar (elegir por nuestro equipo)
Suponiendo que nuestra imagen ya esta bien con los niveles y curvas necesarias ajustadas, cortada, etc... lo unico que tendriamos que hacer (uno de los métodos de virado) seria pasar la fotografía a blanco y negro, podemos hacerlo de varios modos entre ellos el que aprendimos hace ya bastante tutoriales y podeis consultarlo aqui, pero a continuacion os muestro otra opción fácil y rápida pero con la que no podremos volver a conseguir los colores de la imagen:
Imagen > Modo > Escala de grises (eliminaremos toda la información de color de la imagen)

Imagen > Modo > Color RGB

Capa > Nueva capa de ajuste > Equilibrio de Color (Ajustamos los colores segun queramos)
+ 25 Rojo
+ 23 Verde
+5 Azul

Por último acoplamos las capas y ya tenemos nuestra imagen virada.
Capa > Acoplar la imagen

La temperatura de color, es la temperatura en grados Kelvin a la que se calienta un cuerpo negro, ideal para que se emita luz de un determinado color. Todo esto, si no sabemos que son los grados Kelvin ni los cuerpos negros.. lo podríamos resumir en que; la temperatura de color es la dominante de color que adquiere (en este caso, una fotografía) debido a la fuente de luz que nos ilumine en el momento de la toma.

Digamos que según aumenta el tono hacia los colores mas fríos los grados Kelvin también lo hacen. Algunas de las temperaturas a tener en cuenta son las siguientes:
La Luz del día es de 5.600K por lo que los flashes tienen una temperatura similar.
Una vela, 1800K
Luz incandescente o tugsteno doméstico, 2800K
Tugsteno profesional, 3200K
Día nublado, 6.500K
Monitor RGB, 6.500K
Pantalla tv, 9300K
Día muy nublado, +8.000K
Hoy en día, con los sistemas digitales es muy fácil regular la temperatura de color de cualquier fotografía (como ya vimos en este tutorial) o vídeo, pero siempre es mejor ajustar el balance de blancos desde un principio.
Las cámaras digitales tienen entre sus opciones la de balance de blancos, entre ellas siempre podemos encontrar fluorescente,luz día, nublado... balance para crear (si la luz que tenemos no coincide con ninguna de las anteriores o no nos convence), en ese caso seremos nosotros con algún elemento blanco los que les marcaremos a la cámara cual es el blanco real de la escena, así no tendremos ningún problema de dominante en esa ocasión, pero recordar que este tipo de balances solo nos valdrá para esa escena en concreto y que si realizamos balances de blancos y nos encontramos en exteriores debemos de realizar el balance cada poco tiempo, puesto que la luz del sol no nos llega siempre igual. De ahí que en la mayoría de los casos se trabaje en automático ya que los resultados no son muy malos y no se pierde tiempo en las sesiones o reportajes cambiando el balance, quizás se realicen después los cambios precisos.
Con este articulo continuamos la serie de capítulos en los que hablamos de la composición de la imagen, un apartado bastante importante para comprender, leer y porque no, crear nuestras propias composiciones en la fotografía.

El punto en una imagen, no quiere decir necesariamente que tengamos un solo sujeto u objeto en ella, ya que esto se da en contadas ocasiones, sino que de una forma u otra nuestro “punto” llame la atención sobre todos los demás en la fotografía.
Con esto queremos transmitir aislamiento, diferencia o importancia en el entorno o ante el resto de puntos o elementos iguales. Además si nos acercamos a él, podría darnos información del todo de la imagen.
Las líneas en composición pueden ser reales, las que están realmente en la imagen trazadas por algún elemento rectilíneo en ella o líneas virtuales también llamadas líneas ópticas, son las que se forman gracias a la unión de varios elementos individuales de la imagen.
Ambos tipos de líneas son igual de importantes y pueden estar representadas de diferente forma:
Diagonal: indica movimiento. Se desplaza la tensión de un sitio a otro. Puede ser un buen recurso para crear un efecto de movimiento en una imagen que vista de forma convencional pasaría desapercibida.

Vertical: da sensación de equilibrio. Normalmente de ser una imagen estática.

Si esta línea esta suavemente curvada, pasa a ser una imagen algo dinámica y con una fuerza desigual. Si llega a los 45º aproximadamente pasa a ser inestable.
En cambio si la línea es una curva serpenteante será una imagen dinámica, con fuerza y equilibrio.

Resumiendo el concepto de sobreexpuesto, y describiéndolo fácilmente, seria el resultado de una imagen que ha tenido más tiempo de exposición de el que necesitaba, por lo que obtenemos una fotografía “quemada”, es decir, con los blancos saturados. Además en este tipo de foto no existen a penas las sombras y tonos medios puesto que el blanco esta digamos “explotado”.
En la actualidad, gracias a la fotografía digital, podemos conocer el resultado de nuestra imagen in-situ lo que nos será de gran ayuda si tenemos dudas sobre la exposición de alguna foto o zona de la misma. Lo veremos gracias al histograma (probablemente nuestra cámara tenga esa opción, si es compacta incluso podemos incluir el histograma en la pantalla, si es réflex lo veremos junto con la fotografía si la visualizamos después de realizarla).

(Barra de medicion, marcando +2, es decir, 2 puntos por encima de la exposicion correcta. La imagen esta sobrexpuesta2 puntos)
A veces, las fotografías no están sobreexpuestas por completo, sino por zonas, zonas en las que había más luz que aquellas a las que hemos enfocado o dirigido nuestro fotómetro (mide la cantidad de luz necesaria equiparándola a nuestro diafragma elegido), suelen ser los cielos, reflejos del sol en cristales, zonas en las que daba el sol directamente…
La sobreexposición puede ser un gran problema, para salvar fotografías, pero en el formato digital si existen muchas diferencias de luz en nuestra toma, pero en muchas ocasiones podemos salvarla tanto en digital como en analógico siempre que dediquemos un tiempo para “revelar” nuestra fotografía, ya sea al completo o por zonas. En próximos tutoriales de photoshop veremos cómo solucionar un problema de sobreexposición de un cielo.

(imagen sobrexpuesta. La flecha de la izquierda señala la zona quemada, es decir, el blanco sin detalle, y las otras dos, las sombras y partes oscuras)

Como casi todos los aparatos electrónicos, la fotografía también dispone de mandos para disparar a distancia. Así podemos disparar una fotografía sin la necesidad de tocar la cámara, puede parecer algo fuera de lugar hoy en día cuando damos tantas vueltas a todo antes de fotografiarlo, pero son muchas las ocasiones en las que bien por la posición de la cámara, por la de las luces o el attrezzo que estamos utilizando para realizar la toma nos impide poder tocar el botón disparador con nuestros dedos.
Quizás os pueda parecer un poco complicado que nos surjan estos problemas, pero bien imaginaos que estamos que estamos realizando una toma cenital, con nuestra cámara colgada de una barra de una jirafa y evidentemente no tenemos un brazo superlargo ni transparenté (que no haga sombra en la toma), este sería un caso en el que necesitaríamos un mando disparador, aunque también existe la posibilidad de tener la cámara conectada a un ordenador portátil con un software que nos permite disparar la cámara desde el (con lo que no necesitaríamos ni cable disparador, tan solo un receptor de la señal instalado en la cámara).
También es utilizado cuando, sin necesidad de que sea una foto que necesite mucho tiempo, un simple apoyo en la cámara haga que esta se mueva y podamos dañar el trabajo, por lo que disparamos con el mando a una distancia prudencial de la escena.
Existen muchos tipos de disparadores, pero la mayoría corresponden a la marca de la cámara que utilicemos (sin necesidad de poder elegir), ya que algunos accesorios son exclusivos y no valen para distintas marcas.
Como ya dijimos en anteriores capítulos, el tiempo de exposición de una fotografía, es el tiempo que necesita para que la película o el ccd capten la luz necesaria de la escena en la que nos encontramos para plasmarla y así realizar la fotografía.
En nuestra cámara, veremos la barra de ajustes de exposición:

En la cual, podemos observar una serie de barras (puntos de exposición), algunas de las cuales están marcadas por unos números (-2,-1,0,+1,+2). Los números positivos significan que la imagen (o alguna zona de ella) se está sobreexponiendo, es decir, que la cantidad de luz que llega a ese punto es demasiada, sin embargo si el indicador nos señala a los números en negativo, nos querrá decir que la imagen necesita más luz de la que está obteniendo en ese momento. Cuando el punto superior o lo mas encendido) sea el 0, significara que estamos en una exposición correcta (o al menos algo compensada, según nuestro fotómetro interno). Dependiendo del tipo de medición que tengamos seleccionada en nuestra cámara, el fotómetro tendrá en cuenta unas zonas de la imagen u otras.

Podemos observar que el histograma tiene todos los puntos de luz cubiertos, aunque la zona de blancos esta disparada debido al fondo de este color. No existe ningun pico alarmante, es una imagen bien expuesta y compensada.

(con las flechas hemos señalado la zona blanca, negra y de sombras, observamos claramente cada una)
Desde que la fotografía digital se ha instalado en nuestras vidas casi por completo y dejando de lado los revelados analógicos (aunque aun somos muchos los que los utilizamos), también parece que se han quedado algo de lado las fotografías en papel y sus respectivos álbumes en las estanterías han sido reemplazados por fundas de cd’s y cajas de dvd’s en las que guardamos digitalmente nuestras fotografías, clasificadas por carpetas, años, acontecimientos…
El problema es que al no imprimir gran número de copias de nuestras fotografías, ya que por otra parte con la cantidad de fotografías que realizamos seria un numero astronómico de fotos impresas para después colocarlas en álbumes o marcos en nuestra casa.
Por eso, actualmente se comercializa cada vez más con marcos digitales, una opción bastante llamativa para este tipo de fotografía, ya que nos permite visionar las fotografías directamente en la pantalla conectando un pen de memoria, tarjetas de memoria o directamente la camara fotográfica. Además de tener opciones para que tras cierto tiempo se cambie la imagen de la pantalla LCD.

El marco suele tener un aspecto moderno, aunque las posibilidades son infinitas (como vemos en la imagen), diseños para niños, niñas, adultos, marcos que simulan madera, diseñados por diseñadores o artistas graficos actuales, asi como unos diseños mas sobrios por si no queremos romper el ambiente de nuestro hogar.

Cuando realizamos una fotografía lo que más nos interesa es que se vea bien lo que queremos fotografiar, que dentro de la imagen aparezca nuestro sujeto elegido, ya sea una persona, animal o cosa. Normalmente la gente tiende a situarlo en el medio de la imagen, lo cual no está mal, siempre que el entorno y el objetivo final sea ese. Pero muchas personas no suelen reparar en observar lo que rodea a dicho sujeto, si se hiciera, lograríamos que nuestras fotos captaran realmente lo que deseamos, sin contaminación, ni intromisión de otros elementos que pueden distraer la atención en la imagen.
El espacio que rodea al sujeto en una imagen, es denominado, aire (tiene su lógica, si) y en muchas ocasiones es incomodo tener demasiado aire en la imagen, por ejemplo, cuando realizamos un retrato típico (como una foto carnet) a una persona, debería de haber el mismo espacio, aire, a cada lado y por encima de su cabeza. En fotografías grupales o de varios objetos, se suele dejar mucho aire por encima de las cabezas, lo que da como resultado una fotografía un tanto extraña, en la que las nubes o edificios que nos rodean, no suelen tener la importancia que les damos.

Muy importante, tener en cuenta la mirada de nuestro sujeto o la dirección que lleva (si este esta en movimiento), ya que el aire tendría que estar situado hacia el lado donde realiza la acción, dando así la impresión de que la acción continua.
Para cerrar este punto, decir que, las reglas están para saltárselas… siempre que sea con un sentido (pero siempre es importante saber que nos estamos saltando).
La sensibilidad o ISO de una película es, por explicarlo de algún modo, la rapidez con la que se ennegrecen las sales de plata gracias a la luz, es decir, la rapidez con la que se queda grabada la escena en la película. En la actualidad, con las cámaras digitales, es el sensor el que capta la luz de la escena.
Cuanto mayor sea el ISO, menos luz necesitaremos lo que quiere decir que necesitaremos menos tiempo de exposición. Los valores de ISO, los podemos variar en nuestra cámara digital con un simple click en sus opciones (lo que también nos permite cambiar de ISO en cada fotografía), si lo que utilizamos es una analógica tendríamos que cargar distintos carretes dependiendo de la sensibilidad que necesitamos. Para una fotografía general, en un día normal o si no nos queremos preocupar demasiado por este valor ya que no vamos a fotografiar en condiciones extremas usaríamos un ISO de 100, 125 o 200.
Los valores más comunes en las cámaras de hoy son: 50 (solo en las profesionales), 100, 200, 400, 800, 1600, 3200; actualmente existen valores superiores en cámaras especificas. Un punto importante que destacar es que a medida que aumenta el ISO aumenta el “grano” en la imagen, la calidad y la resolución de la fotografía es inferior, por lo que a veces no nos compensa subir demasiado la sensibilidad (como vemos en la imagen inferior).

Se puede pensar que la decisión de usar un ISO u otro tiene que ver tan solo con la luz que vayamos a tener en el lugar de la realización de nuestra fotografía, es decir, si voy a realizar fotografías en la calle a un animal en movimiento, lo lógico sería pensar que el ISO a utilizar seria 100, pero hay que tener en cuenta la velocidad en nuestra escena, ya que como hemos dicho anteriormente, nuestra escena se tiene que “grabar” en la película o sensor, por lo tanto, tendríamos que usar un ISO que nos permita mantener una velocidad “alta” (125-160/s) para congelar al sujeto en la fotografía.
En próximos artículos realizaremos ejemplos prácticos de ISO.
La velocidad de obturación se puede definir como el tiempo que el obturador permanece abierto, y por lo tanto el tiempo que esta expuesta nuestra película o sensor digital a la luz de la escena. Manualmente podemos determinar la velocidad que queremos en nuestra imagen, el tiempo se mide en segundos, se ve representada con los siguientes tiempos de exposición:
30´´(30s) 15´´(15 s) 8´´(8 s) 4´´(4 s) 2´´(2 s) 1´´ (1s) 1/2 1/4 1/8 1/15 1/30 1/60 1/125 …
Así pues, cuanto más rápida (o baja) sea la velocidad podremos captar escenas en las que el objeto o sujeto que aparezca congelado (siempre que las condiciones de luz nos lo permitan), aunque su movimiento en realidad sea muy rápido. Como podemos ver en los ejemplos, un aplauso o tiras de papel en el aire.


Por otro lado, también podemos realizar fotografías a velocidades lentas (o altas); serán en las que el obturador permanezca abierto durante bastante tiempo (fotográficamente hablando, puesto que una foto normalmente se toma entre 1/60-1/125seg). Con esta técnica podremos captar luces, objetos con estelas, con movimiento o efectos especiales. Para ello es recomendable utilizar tripode.


Por último, aunque no en todas las cámaras, es importante citar el modo B de exposición, mediante el cual seremos nosotros mismos los que controlaremos el tiempo que queremos mantener abierto el obturador (bien manteniendo pulsado un botón durante el tiempo de exposición o pulsándolo para abrir y para cerrar el obturador). Se suele utilizar para realizar fotografías de noche, en las que la exposición necesaria pasa a ser de minutos o incluso horas.
Llamamos profundidad de campo a la zona de la fotografía que se encuentra en nitidez, es decir, aquella parte en la podemos distinguir con claridad los elementos que se encuentran en ella.
Dicha profundidad depende directamente de la abertura que tenga el diafragma, es decir, lo abierto o cerrado que este el objetivo. Así pues, cuanto más cerrado este el diafragma (mayor sea el nº f) mayor profundidad de campo obtendremos.

La profundidad de campo puede ser una solución para librarnos de fondos incómodos, separar al sujeto u objeto del entorno, crear un efecto de lejanía con el mismo o entre objetos en la misma escena. También puede resultar un recurso de composición.
Este software crea álbumes del tamaño que tú elijas. De ti dependerá el númerode páginas y la colocación de las fotografías.
fotografías, pudiendo añadir marcos y fondos, seleccionar un fragmento de la imagen, invertirla o convertirla a blanco y negro, sepia, etc.
Cuando hayas terminado el álbum, con Printernet tendrás la opción de encargarlo por Internet o de crear un CD con dicho álbum.
Por otra parte, Printernet te ayuda a diseñar tus propios calendarios con imágenes de tu colección. Así empezarás cada mes de una manera original y divertida, y tampoco viene mal para un regalo relámpago.
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Es un programa facil de usar, de modo manual o automático, posee fondos y temas para decorar tus álbumes y calendarios, una parte negativa de este software es que no tiene funcion de imprimir.

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La composición es básicamente la colocación de los elementos de la imagen para que esta tenga sentido, para ello existen unas reglas de composición básicas tales como: simplificar, la sección áurea, la regla de los tercios, simetría dinámica, el punto de vista, la perspectiva… las cuales iremos desgranando en varios artículos.

La Regla de los Tercios:
esta regla divide la imagen (imaginariamente) en 3 partes tanto en horizontal como en vertical, hallándose los puntos fuertes de la imagen en la confluencia de las líneas. Estas líneas, han sido incluidas por los fabricantes bien en el visor o en alguna de las opciones de la pantalla lcd de nuestra cámara.

La Ley del Horizonte:
pese a su nombre esta regla no solo se aplica cuando el horizonte esta presente en nuestra toma, basta con que la imagen tenga un elemento horizontal que divida la composición. Esta ley divide la imagen en tres parte iguales (imaginariamente) y colocaríamos la zona donde se sitúa el punto fuerte o interés de la imagen en dos de las tres partes de la imagen y una parte aproximadamente a la zona secundaria de la toma. Todo depende de nuestro criterio, del motivo que estemos fotografiando y de la importancia de estos.
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Una cámara réflex o prosumer consta de las siguientes partes:
Mecanismo de Enfoque: podemos enfocar cualquier parte de la escena manualmente o utilizar enfoque automático, dentro del cual también existen distintos tipos de enfoque que veremos en siguientes capítulos.
Obturador: uno de los elementos principales. Regula el tiempo de exposición de la película. Existen varios tipos que se clasifican por su forma y por su posición en la cámara. Normalmente suele estar situado en el cuerpo de la cámara.
Diafragma: parte interior del objetivo por la que entra la luz hacia el sensor (o película), regula la cantidad de luz que queremos que entre en la escena. Se regula mediante números F y gracias a él controlamos la profundidad de campo.
Objetivo: elemento más importante de toda cámara; lo forman una serie de lentes convergentes y divergentes (existen distintos tipos de objetivos dependiendo del número y la forma de dichas lentes). Proyecta la imagen al plano focal donde se sitúa la película (o CCD, en el sistema digital. Imprescindible su buen funcionamiento, cuidado y limpieza.

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