En esta época donde toda capacidad de guardar archivos nos parece poca, es muy común que la memoria interna de nuestro ordenador se nos quede pequeña, ya sea por trabajo u ocio; otras veces necesitamos simplemente tener una copia de seguridad de determinados archivos o documentos.
Un modo muy usado para guardar documentos copiados u otros archivos importantes, suele ser la grabación de dvds de datos o simplemente utilizar usbs de memoria, así también podemos llevar la información de un lugar a otro y sin tener que cargar con elementos grandes o pesados. De ahí que sean los discos duros portátiles sean en el día de hoy uno de los accesorios más vendidos y solicitados en el mercado, de una gran utilidad para todos aquellos que trabajen con ordenadores o simplemente quieran tener un extra de memoria en un reducido espacio. En el mercado podemos encontrar miles de soportes con esta cualidad, poco espacio "físico" pero gran espacio "virtual", y es que estos discos duros suelen tener una capacidad mínima de 320Gigas.

Además de los discos duros portátiles que nos facilitaran el hecho de llevar de un lado a otro la información y los trabajos, existen los discos duros de sobremesa, digamos que son aquellos que aunque no tengamos implantados realmente en nuestro ordenador no tenemos la idea de mover de el, son una extensión de memoria (esta vez también física porque ocuparan un espacio al lado de nuestro ordenador) y los discos duros multimedia, algo mas grandes que los de sobremesa pero con más cualidades; los hay que nos permiten grabar directamente vídeos desde la televisión y poder visionarlos en la misma, siempre podemos llevar nuestros archivos y visionarlos en nuestro televisor.

En un artículo anterior, ya vimos la distintas unidades de almacenamiento. Repasamos que es un kibibyte y un kilobyte. Ahora nos toca aprender a elegir el disposivo más adecuado para aquello que queremos almacenar.
A la hora de elegir un dispositivo de almacenamiento tenemos que tener en cuenta tres aspectos fundamentales:
Respecto al primer punto, qué es lo que vamos a guardar, hay que saber aproximadamente lo que suelen ocupar los distintos archivos dependiendo de qué tipo de se traten. Por ejemplo, un archivo de MS Word de 5 páginas ocupa 35 kB; una canción en formato mp3 ocupa a razón de 1MB por minuto; una película en formato DVD ocupa unas 40 MB por minuto; etc.
Veamos una tabla con estos y otros valores orientativos:

Por tanto, el tipo y cantidad de archivos que vayamos a almacenar nos dictará, en gran medida, los formatos que podamos usar, ya que por ejemplo, una película en formato DVD no podrá grabarse en un CD: no cabe.
En cuanto a si el dispositivo es fijo o móvil, nos encontramos con los discos duros que son fijos, y luego todos los demás son móviles (en mayor o menor medida, debido a su tamaño físico): así un pendrive o un dvd son móviles, un disco duro externo también lo es, pero en menor medida (no es práctico andar todo el día de acá para allá con él).
Por último, hablamos de si el dispositivo permite o no reescritura, es decir, borrado de datos. El DVD y el CDROM son de una sóla escritura, por lo que lo que escribamos en ellos durará mientras funcione el disco (aunque hay algunos modelos llamados regrabables que permiten el borrado y posterior reescritura). El resto, pendrives, discos duros y tarjetas de memoria son regrabables.
A continuación vemos una tabla con distintos dipositivos de almacenamiento y su capacidad:

Así pues, según lo anterior, el pendrive es el elemento más versátil y que se va imponiendo poco a poco. Y es que, en ellos, todo son ventajas: tienen una aceptable capacidad de almacenamiento (en él caben unos cuantos archivos cualquiera que sea el formato); es pequeño y ligero, por tanto muy portable, lo que le hace ideal para grabar documentos y llevarlos de casa a la oficina o la Universidad; además, permiten ser grabados y borrados innumerables veces, lo cual, de nuevo lo hace ideal para la oficina o el estudio.
Las tarjetas de memoria son tan versátiles como el pendrive, pero cuenta con dos aspectos negativos: es bastante más frágil que éste y requiere de un lector de tarjetas que no está demasiado extendido. Es muy usado en fotografía debido a su compacto tamaño físico.
Los formatos de una sóla grabación, como el CD y el DVD, son ideales para hacer copias de seguridad, y son ampliamente usados para copias de respaldo de películas en DVD y CDs musicales.
El disco duro almacena prácticamente de todo y, si los archivos van a ser usado sólo en el ordenador en el que está instalado, no nos hará falta ningún dispositivo más.
Con el uso, el copiado y borrado de archivos, sobre todo si son de gran tamaño, el disco duro se va ralentizando y puede volverse inestable y llegar a perderse datos. Además, se desaprovecha algo de espacio.
Cuando un archivo se copia en el disco, no lo hace todo un bloque (salvo si el tamaño del fichero es muy pequeño) sino que se copia en pequeños bloques que no suelen quedar en espacios contiguos. Por ello, cuando se accede a algún archivo, los datos que componen éste no están todos en áreas contiguas, sino que se hallan desperdigados por la superficie del disco, lo que obliga a la cabeza lectora a desplazarse continuamente, con la consiguiente pérdida de tiempo y eficiencia.
El caso anterior nos describe un disco duro fragmentado. Para corregir esto, existen diversas aplicaciones. Entre ellas me gustaría destacar el programa SmartDefrag.
Entre sus opciones figura la AutoDefragmentación que, mantendiendo la ejecución en segundo plano, defragmenta la unidad cuando el ordenador no está siendo usado. Es muy práctico, ya que nos mantiene las unidades en perfecto estado sin apenas darnos cuenta.
También tiene la opción de programar la Defragmentación en una fecha y hora completa.

SmartDefrag tiene tres tipos de optimizaciones:
TAGS: software, defragmentar, disco duro, utilidades, SmartDefrag
Lo primero que la dije es que ya no ocurre como antes, que un ordenador a los 6 meses ya se había quedado tan anticuado que no servía para nada y teníamos que comprar otro. De hecho mi portátil tiene ya un par de años.

Le comentaba que antes de ver nada había que decidir dos cosas: primero, lo máximo que estaría dispuesto a gastarse y, segundo, el uso que le iba a dar (básicamente si iba a jugar o no).
Con esos dos aspectos claros, repasamos las características técnicas más importantes:
- Memoria RAM. Yo elegiría un mínimo de 4 GB DDR3. Algo más si vas a emplearle para jugar.
- Tarjeta de Vídeo. Una memoria de 512 MB dedicados estaría bien. Imprescindible 1 GB si vas a jugar.
- Disco Duro. Este tema, aún siendo importante, yo no lo consideraría básico. Fundamentalmente porque el portátil vendrá provisto de grabadora de DVDs por lo que podrás hacerte todas las copias de seguridad que quieras, liberando espacio en el disco duro. Además, siempre puedes conectarle vía USB un disco duro externo. Más que el tamaño es muy importante la velocidad. Un disco duro de SATA de 640 GB a 7200 rpm sería lo ideal. Yo prefiero menos tamaño y mantener la velocidad, pero hasta un disco 320 GB a 5500 rpm es perfectamente aceptable.

- El microprocesador. Conocido como el cerebro del ordenador, es el que nos va a decidir la velocidad de procesamiento. Pero cualquier ordenador portátil del mercado está equipado con un micro capaz de trabajar a la perfección navegando por internet, o con el word. En este mes de enero ha sacado Intel unos nuevos micros (i3, i5 e i7) de muy alto rendimiento, pero que, debido a su alto precio, yo no los recomendaría salvo que vayas a hacer un uso intensivo de juegos y procesadores gráficos y vídeo. Un micro intel dual core t4400 a 2,0 GHz colmará tus espectativas a buen precio.
- La pantalla. Para un uso normal compraría una de 15,6 pulgadas. Las de 17 están bien para, por ejemplo, ver pelis pero claro, hacen que el portátil sea más grande y por tanto menos portátil. Salvo que te sea imprescindible una pantalla de ese tamaño decídete por la de 15,6.
El resto de componentes son imprescindibles, básicos pero claro, es que practicamente todos lo tienen: grabadora de dvds, puertos usb, WiFi.

Al final mi vecina se decidió por un Packard Bell de 15,6 pulgadas, 4 GB DDR3 de RAM, disco duro de 640 GB 7200, tarjeta de vídeo de 1 Gb dedicadas y micro intel dual core t4400 a 2,2GHz. Por menos de 600 euros.
TAGS: hardware, portatil, ram, disco duro, tarjetas de video
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