La velocidad de obturación se puede definir como el tiempo que el obturador permanece abierto, y por lo tanto el tiempo que esta expuesta nuestra película o sensor digital a la luz de la escena. Manualmente podemos determinar la velocidad que queremos en nuestra imagen, el tiempo se mide en segundos, se ve representada con los siguientes tiempos de exposición:
30´´(30s) 15´´(15 s) 8´´(8 s) 4´´(4 s) 2´´(2 s) 1´´ (1s) 1/2 1/4 1/8 1/15 1/30 1/60 1/125 …
Así pues, cuanto más rápida (o baja) sea la velocidad podremos captar escenas en las que el objeto o sujeto que aparezca congelado (siempre que las condiciones de luz nos lo permitan), aunque su movimiento en realidad sea muy rápido. Como podemos ver en los ejemplos, un aplauso o tiras de papel en el aire.


Por otro lado, también podemos realizar fotografías a velocidades lentas (o altas); serán en las que el obturador permanezca abierto durante bastante tiempo (fotográficamente hablando, puesto que una foto normalmente se toma entre 1/60-1/125seg). Con esta técnica podremos captar luces, objetos con estelas, con movimiento o efectos especiales. Para ello es recomendable utilizar tripode.


Por último, aunque no en todas las cámaras, es importante citar el modo B de exposición, mediante el cual seremos nosotros mismos los que controlaremos el tiempo que queremos mantener abierto el obturador (bien manteniendo pulsado un botón durante el tiempo de exposición o pulsándolo para abrir y para cerrar el obturador). Se suele utilizar para realizar fotografías de noche, en las que la exposición necesaria pasa a ser de minutos o incluso horas.
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