Cuando realizamos una fotografía lo que más nos interesa es que se vea bien lo que queremos fotografiar, que dentro de la imagen aparezca nuestro sujeto elegido, ya sea una persona, animal o cosa. Normalmente la gente tiende a situarlo en el medio de la imagen, lo cual no está mal, siempre que el entorno y el objetivo final sea ese. Pero muchas personas no suelen reparar en observar lo que rodea a dicho sujeto, si se hiciera, lograríamos que nuestras fotos captaran realmente lo que deseamos, sin contaminación, ni intromisión de otros elementos que pueden distraer la atención en la imagen.
El espacio que rodea al sujeto en una imagen, es denominado, aire (tiene su lógica, si) y en muchas ocasiones es incomodo tener demasiado aire en la imagen, por ejemplo, cuando realizamos un retrato típico (como una foto carnet) a una persona, debería de haber el mismo espacio, aire, a cada lado y por encima de su cabeza. En fotografías grupales o de varios objetos, se suele dejar mucho aire por encima de las cabezas, lo que da como resultado una fotografía un tanto extraña, en la que las nubes o edificios que nos rodean, no suelen tener la importancia que les damos.

Muy importante, tener en cuenta la mirada de nuestro sujeto o la dirección que lleva (si este esta en movimiento), ya que el aire tendría que estar situado hacia el lado donde realiza la acción, dando así la impresión de que la acción continua.
Para cerrar este punto, decir que, las reglas están para saltárselas… siempre que sea con un sentido (pero siempre es importante saber que nos estamos saltando).
Para poder comentar,
participar y recibir trucos, artículos y ofertas en tu mail:
¿Cual es su nivel de conocimientos de MS Word?
